Uvas
sábado, septiembre 26, 2009
y aromado y a tus piernas
y sediento y encantado
no bastan ojos ni memoria
para este vértice del infinito
donde tu sangre y piel se transustancian
para el cáliz en que bebo
último vino
estos milímetros de gloria
este pequeño corazón
el fruto diminuto comprobado por mi boca
esta estrella que crepita allí entre labios
este punto suspensivo de tu cuerpo
este punto suspensivo
este
