Poniente sur

La mano acariciar

miércoles, junio 25, 2008

la mano acariciar el pecho
con lento deslizarse
sin prisa quedar y perquedarse
para aprender la suavidad suavísima
mismísima tú en su tersar
su constelar debajo
a latires frondosos

ir a saber tu corazón tan elevado
tan cima de tu corazón
dulce delatar tus tan latidos
tantito corazón te ilustra el pecho

no obstante haber amado tus pezones
esa erótica gemelidad
carne en hostias duplicada
tus ambos soles corazón
aunque adoré
tus dos corolas de amapola
claritos de luna erogenada
o par de animalitos que pacen en mi boca

1 comentario »

  1. Creo que se trata de los pechos, pero después lo platicamos, discutimos, despedazo, defiendes.

    Deberíamos, debemos, debes seguir por el camino que has iniciado con este poema. Ya en la marcha se te quitará lo Gelmaneante, lo Girondotocombo, lo Gonzalo Rojas y, ojalá que no, lo Vallejo (cuando te envallejezcas).

    Luis Flores Romero — 26.6.2008 — 0:56

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Poniente sur, apuntes personalísimos a manera de bitácora o íntimo diario o váyase a saber, es obra intelectual (las más veces no tanto) de Javier Pulido Luna. No se prohíbe ni se recomienda su reproducción total o parcial y ay de aquel que se atreva.