Poniente sur

Que te sitie la alegría

lunes, noviembre 27, 2006

Que te sitie la alegría, de tal manera que no se te entregue rendida cuando no la quieras, pero que no puedas eludirla y la halles por mérito propio y, sin embargo, puntualmente. Digo la alegría, no la felicidad que ha cobrado mala fama; no la felicidad que ambicionas y persigues y que alcanzas e, imediatamente, reproches y quejas, y dudas y exigencias y debates en torno a la duración pertinente. La alegría, en cambio, es profusa, implosiva, centrífuga, intensa, irrenunciable y no admite vacilaciones. Mortal quizás, como casi todas las cosas que valen la pena; sustancia inestable y exageradamente fugaz, a veces, pero con posibilidades infinitas de perpetuidad, de la recreación de los buenos hechos, de sincrónica biblioteca a la cual acudir en las temporadas en que no puede escribirse nada en ese que es el mejor ángulo de tu memoria.

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Poniente sur, apuntes personalísimos a manera de bitácora o íntimo diario o váyase a saber, es obra intelectual (las más veces no tanto) de Javier Pulido Luna. No se prohíbe ni se recomienda su reproducción total o parcial y ay de aquel que se atreva.