No me convence la ilusa
domingo, octubre 29, 2006
No me convence la ilusa
ventura que hallo en el beso
ni persigo el embeleso
de la caricia confusa.
Me aparto, ¡horror!, de la musa,
la erijo efigie de yeso,
la hago valer por el peso
del verso instante que acusa.
Si una mujer impoluta
lograra en mí algún efecto,
vuélvase así mi cicuta
cuando vierta en mí su afecto;
no probase yo esa fruta,
me alejara circunspecto.
